18 de enero de 2014 – En estos momentos estoy varada en una playa alejada de la civilización, cuya única forma de llegar es en barca. Sentada en mi choza y en bikini, pienso en el frío que hace en Barcelona y sonrío. Hoy no hace un día espléndido -tan pronto llueve que sale el sol-, pero escribiendo, leyendo y escuchando las chicharras se pasan las horas. No recuerdo la última ocasión en la que estuve tan relajada.

atardecer_filipinasLlegué a este rincón depués de disfrutar de un viaje maravilloso en bus acompañada de Odette (dudo si se escribe así): una filipina que fue maestra en Suiza durante nueve años y que tiene un inglés dulce y pausado. Fueron cinco horas de paisajes de ensueño. Aquí, las palmeras se adentran en el mar, y en la orilla los lugareños tienen sus chozas de bambú y hojas. Justo al lado tienen sus barcas; en esta zona la gran mayoría vive de la pesca. Es mágica la tranquilidad que hay y envidiable la felicidad que se respira. Santi, he encontrado el lugar que siempre andas buscando.

La gente es encantadora conmigo y en todo momento dicen que mi English es better (qué guasones; si parezco Tarzán!). Ríen constantemente y les encanta cuando les enseño alguna palabra en español o catalán. Tras muchos viajes, por fin, he conseguido retener en mi memoría de pez la palabra cenicero -ashtray-. Collons, qué palabra más difícil!

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Aquí no hay luz eléctrica durante el día y por la noche encienden los generadores. Por supuesto, casi no hay cobertura y mucho menos wifi. Empiezo a estar arrepentida de no haber traido mis pies de gato, he visto unas zonas para hacer psicobloc brutales (para los no entendidos en escalada, os explico de manera campechana: el psicobloc es un tipo de escalada que se practica con el mar debajo; no es necesaria una cuerda pues caes al agua). La roca es de la que a mi me gusta, esa que muerde. Bueno, quizás estoy a tiempo de encontrar unos gatos cuando llegue a Cebú.

Mañana vuelvo a la civilización pues calculo que tendre unas 12 horas de viaje y prefiero ir sin prisas. El lunes empieza el gran reto para mí: ¡aprender inglés! Uff, estoy un poco acojonada -y perdón por la expresión, como diría Jose (my boss 😉 )-. Es la palabra que mejor define mi estado. ¿Buscaba terapia de choque, no? Pues aquí la tengo. ¿Quién decía que en filipinas se hablaba Spanish? Me río, en 6 días ni una sola persona me ha dicho ni pío. Bueno, pensamiento positivo y a darlo todo.