Aunque suene extraño, Verenice Alabau es mucho más que una persona física:

Es un proyecto de dos amigas/hermanas, enamoradas de la vida, soñadoras y luchadoras.

¿Nos acompañas en esta aventura?

Machu Pichu-Peru-2013

Verónica…

Si hay alguien capaz de conseguir que te levantes un domingo de febrero a las cuatro de la mañana con una sonrisa de oreja a oreja, que camines más de 30 km. bajo un frío polar y acabes la caminata corriendo, saltando de alegría y con ganas de más, esa es Vero; la persona más entusiasta que he conocido jamás.

Una guerrera que nunca se rinde, un culo inquieto, una aventurera sin límites y un torbellino de alegría que rebosa felicidad cada vez que está delante de una puesta de sol o cada vez que se prepara la mochila para coger un avión.

No necesita mucho; como amante de la naturaleza que es, le das un poco de verde, unas bambas de trekking y algo de comer y ves cómo le empiezan a brillar los ojos.

Los que la conocen saben que cualquier pequeño momento lo convierte en extraordinario. Para ella, todo hay que hacerlo así: desde las entrañas. Y es imposible que no se te contagie ese entusiasmo cuando la acompañas. Hace 7 años que la conozco y se ha convertido en mi amiga y mi hermana. Poder compartir con ella sus aventuras y este proyecto es un regalo.

Raquel

Raquel…

Definirla es fácil: ella es de esas personas que dejan huella y que hacen de este mundo un lugar mejor.

Curiosa por naturaleza, se licenció en periodismo y más tarde realizó un Máster en Dirección de Comunicación. Ha realizado colaboraciones internacionales de manera altruista con diferentes ONG’s e instituciones. Su vocación extrema la lleva a poner pasión, ilusión y también a trabajar duro en este y en otros aspectos de su vida.  Es incansable, tozuda (sin ella este proyecto jamás habría salido a la luz) y con una energía inagotable.

Hace de la perseverancia su estandarte, lo cual, la lleva siempre a conseguir sus metas disfrutando en el camino.

Su pasión por ver mundo la ha llevado a un gran número de países: le encanta conocer culturas, ayudar siempre que esté en su mano y es capaz, sin darse cuenta, de dejar ese recuerdo imborrable de su sonrisa en las personas que la conocen.

Subir montañas es fácil pero su aportación en este proyecto es de un valor incalculable: inteligencia,  ingenio, creatividad y humildad, pero sobre todo ACTITUD (sí, en mayúsculas).

Vero